domingo, 20 de diciembre de 2009

Navidad. Por Elena G. de White.

Declaraciones de Elena G. de White en relación con la observancia de la Navidad y los regalos de la fiesta*

La fiesta de la Navidad

“Ya llega la Navidad”, es la nota que resuena por el mundo, del este al oeste y del norte al sur. Para los jóvenes, para los de edad madura, y aun para los ancianos, es una ocasión de regocijo general. Pero, ¿qué es la Navidad para que requiera tanta atención?...

Se dice que el 25 de diciembre es el día en que nació Jesucristo, y la observancia de ese día se ha hecho costumbre popular. Sin embargo, no hay seguridad de que estemos celebrando el día preciso en que nació nuestro Salvador. La historia no nos da pruebas ciertas de ello. La Biblia no señala la fecha exacta. Si el Señor hubiese considerado tal conocimiento como esencial para nuestra salvación, habría hablado de ello por sus profetas y apóstoles, a fin de dejarnos enterados de todo el asunto. Por lo tanto, el silencio de las Escrituras al respecto nos parece evidencia de que nos fue ocultado con el más sabio de los propósitos.

En su sabiduría, el Señor no reveló el lugar donde había sepultado a Moisés. Le enterró, luego le resucitó y lo llevó al cielo. Obró así, en secreto, para evitar la idolatría. Aquel contra quien se habían rebelado [los israelitas] mientras estaba en servicio activo, aquél a quien provocaron por poco más allá de lo que podía soportar un ser humano, fue casi adorado como Dios después que la muerte lo separó de ellos. Por el mismo motivo Dios ocultó el día preciso en que nació Cristo, a fin de que ese día no recibiese el honor que debía darse a Cristo como Redentor del mundo, quién es el único que debía recibirlo y en quién se debía confiar por ser el único capaz de salvar hasta lo sumo a todos los que se allegan a él. La adoración del alma debe tributarse a Jesús como Hijo del Dios infinito.


Para glorificar a Dios, no al hombre

No descansa una santidad divina sobre el 25 de diciembre, y no agrada a Dios que cualquier cosa que concierna a la salvación de los hombres, por el infinito sacrificio hecho por ellos, sea tan tristemente pervertido de su plan manifiesto. Cristo debe ser el objeto supremo; pero como se ha estado observando la Navidad, en lugar de tributarse a Él la gloria se tributa al hombre mortal, cuyo carácter pecador y defectuoso hizo necesario que él viniera a nuestro mundo.

Jesús, la Majestad del cielo, el Rey del cielo, se despojó de su realeza, dejó su trono de gloria, su elevada autoridad, y vino a nuestro mundo para traer al hombre, debilitado en sus facultades morales y corrompido por el pecado, la ayuda divina. Vistió su divinidad con humanidad, para poder, desde las mismas profundidades del dolor y miseria, elevar al hombre caído. Al llevar sobre sí mismo la naturaleza humana, elevó a la humanidad a una escala de valor moral con Dios. Estos grandes temas son casi demasiado altos, demasiado profundos, demasiado infinitos, para la comprensión de las mentes finitas.

Los padres deben comentar estas cosas ante sus hijos e instruirlos, línea sobre línea, precepto sobre precepto, en su obligación para con Dios –no en su obligación uno con otro, para honrarse y glorificarse unos a otros con regalos y obsequios. Sino que debe enseñarse que Jesús es el Redentor del mundo, el tema de pensamiento, del esfuerzo meticuloso; que esta obra es el gran tema que debe captar su atención; que deben llevarle a Él sus regalos y obsequios. Así lo hicieron los sabios y los pastores.


Es difícil pasarla por alto

En vista de que el 25 de diciembre se observa para conmemorar el nacimiento de Cristo, y en vista de que por el precepto y por el ejemplo se ha enseñado a los niños que es en verdad un día de alegría y regocijo, os resultará difícil pasar por alto esa fecha sin dedicarle cierta atención. Es posible valerse de ella con un buen propósito.

Es necesario tratar a los jóvenes con mucho cuidado. No se les debe dejar que en ocasión de Navidad busquen diversión en la vanidad y la búsqueda de placeres, o en pasatiempos que pudieran perjudicar su espiritualidad. Los padres pueden controlar esto dirigiendo la atención y las ofrendas de sus hijos hacia Dios y su causa, y hacia la salvación de las almas.

En vez de ser ahogado y prohibido arbitrariamente, el deseo de divertirse debe ser controlado y dirigido por esfuerzos esmerados de parte de los padres. Su deseo de hacer regalos puede ser desviado por cauces puros y santos a fin de que beneficie a nuestros semejantes al suplir la tesorería con recursos para la grandiosa obra que Cristo vino a hacer en este mundo. La abnegación y el sacrificio propio caracterizaron su conducta, y deben caracterizar también la de los que profesamos amar a Jesús porque en él se concentra nuestra esperanza de vida eterna.


Sustituir con placeres inocentes los entretenimientos pecaminosos


No puede pedirse que los jóvenes sean tan sedados y serios como los de más edad, que el niño sea tan sobrio como el caballero. Mientras que se condenan las diversiones pecaminosas, como debe hacerse; que los padres, maestros y guardianes de los jóvenes provean en su lugar placeres inocentes que no tienten o corrompan la moral. No aprisionen a los jóvenes con reglas y restricciones rígidas que los lleve a sentirse oprimidos y los quebrante e ingresen en los caminos de la locura y la destrucción. Con mano firme, bondadosa y considerada sostengan los lineamientos de gobierno, guiando y controlando sus mentes y propósitos, aunque tan gentil, sabia y amorosamente, que ellos entiendan que todavía tienen los mejores deseos para ellos en vista.

Cuantos padres están lamentando el hecho de que no pueden mantener sus hijos en el hogar, que no tienen amor por el hogar. A una edad temprana tienen deseo por la compañía de extraños; y tan pronto como son los suficientemente grandes se apartan de lo que les parece que es una atadura y una restricción irrazonable, y no harán caso de los ruegos de su madre ni los consejos de su padre. La investigación revelaría generalmente que el pecado yace a la puerta de los padres. No hicieron del hogar lo que debiera ser –atractivo, placentero, brillante con el sol de palabras amables, miradas agradables y amor verdadero.

El secreto de la salvación de sus hijos reside en hacer de su hogar un lugar lindo y atractivo. La indulgencia en los padres no unirá los hijos a Dios ni al hogar; lo que salvará a muchos hijos de la ruina es una influencia firme y bondadosa para entrenar y educar apropiadamente la mente.


El árbol de Navidad

No adopten los padres la conclusión de que un árbol de Navidad puesto en la iglesia para distraer a los alumnos de la escuela sabática es un pecado, porque es posible hacer de él una gran bendición. Dirigid la atención de esos alumnos hacia fines benévolos. En ningún caso debe ser la simple distracción el objeto de esas reuniones. Aunque algunos truequen estas ocasiones en momentos de negligente liviandad y no reciban la impresión divina, para otras mentes y caracteres dichas ocasiones resultan altamente benéficas. Estoy bien convencida de que pueden idearse substitutos inocentes para muchas reuniones desmoralizadoras.

Llega la Navidad. Que todos tengan la sabiduría para hacer de ésta una ocasión preciosa. Que los miembros de más edad se unan, en corazón y alma, con los niños en sus entretenimientos y recreaciones inocentes, en idear formas y medios para mostrar verdadero respeto a Jesús al traerle regalos y donativos. Que cada uno recuerde los reclamos de Dios. Su causa no puede avanzar sin vuestra ayuda. Que los regalos que generalmente se prodigan unos a otros sean puestos en la tesorería del Señor… Que en cada iglesia vuestras pequeñas ofrendas sean puestas en vuestro árbol de Navidad. Que el precioso emblema “siempre verde” sugiera la santa obra de Dios y su beneplácito para con nosotros; y que la obra de un corazón amoroso sea salvar otras almas que están en la oscuridad. Que vuestro trabajo esté en armonía con vuestra fe…

En todo árbol del jardín de Satanás cuelgan frutos de vanidad, orgullo, altivez, malos deseos, extravagancia –todos frutos envenenados, pero muy gratificantes para el corazón carnal. Que las iglesias presenten a Dios árboles de Navidad en cada iglesia, y luego que cuelguen de ellos los frutos de las ofrendas de beneficencia y de agradecimiento que provienen de corazones y manos dispuestos, frutos que Dios aceptará como una expresión de nuestra fe y nuestro gran amor hacia Él por el don de su Hijo, Jesucristo. Que el árbol sea cargado con fruto, rico, puro y santo, aceptable a Dios. ¿Por qué no tener una Navidad tal como la que el cielo pueda aprobar?


El intercambio de regalos

Miles de dólares (en 1884) se gastan innecesariamente cada año en regalos de unos para otros. Eso significa una pérdida para Dios, una pérdida para su causa. Gratifica la vanidad, alienta el orgullo, crea toda clase de insatisfacción, murmuración y queja, porque quizás el regalo no sea lo que se estaba deseando ni del valor elevado que se deseaba o esperaba.

La Navidad no se observa según lo que implica su nombre. El hombre ha abandonado a Dios en casi todas las cosas, y ha vuelto su atención hacia sí mismo. Ha dejado los manantiales puros de agua viviente que fluyen del trono de Dios, y se han procurado para sí cisternas rotas que no pueden contener agua. Dios le dio al hombre una prueba para que pueda ser apto para el cielo. Debía levantar su mirada hacia Dios, quien debía ser el objeto de la adoración del alma, pero las facultades talentosas, hábiles e ingeniosas se ejercieron todas para hacer del yo el objeto supremo de la atención. El hombre ha quitado su mirada de la Deidad y ha puesto sus ojos en lo finito, lo terrenal, lo corruptible.

Satanás está tras esta obra de poner a Dios fuera de la mente e interpone el mundo al yo para que el ojo no se fije sólo en la gloria de Dios. Satanás cautiva y engaña la mente. Su sabiduría infernal se ejercita continuamente para moldear y modelar el material con el cual tiene que tratar, para hacer de Dios el objeto menor y último de la devoción.


Dirijan la corriente hacia el cielo


Los diversos entretenimientos de la sociedad han sido la ruina de miles que, a causa de estos engaños de Satanás, podrían ser siervos del Dios viviente. Hay caracteres arruinados que se ven por todas partes y que han sido destruidos por el placer de las riquezas y de la moda; y el trabajo aún va más allá. Miles más irán a la ruina, quienes no abrirán los ojos para ver y percibir el hecho de que, aunque son profesos cristianos, son amantes de los placeres más que de Dios…

Ahora, hermanos, que en Navidad hagamos un esfuerzo especial para venir delante del Señor con regalos y ofrendas de gratitud por el don de Jesucristo como Redentor para el mundo. Que nada se gaste ahora innecesariamente, sino que cada centavo que sobre sea dado al banquero. Satanás ha tenido su forma en manejar estas ocasiones para adecuarlas a sí mismo. Ahora, cambiemos la corriente hacia el cielo en lugar de hacia la tierra. Mostremos por nuestras ofrendas que apreciamos la abnegación y sacrificio de Cristo en nuestro favor. Que Dios sea recordado por cada niño y padre; y que las ofrendas, pequeñas y grandes, sean llevadas a la tesorería de Dios.

Vosotros, que tenéis medios, que habéis tenido el hábito de hacer donaciones a vuestros familiares y amigos hasta que os visteis perdidos por no saber qué inventar para que sea nuevo e interesante para ellos, buscad poner vuestro ingenio a prueba, al igual que vuestra influencia, para ver cuántos medios podéis juntar para el avance de la obra del Señor. Que vuestras habilidades y capacidades sean empleadas para hacer de la próxima Navidad una de intenso interés, prestando vuestra atención al Dios del cielo con ofrendas voluntarias y de gratitud. No sigáis más las costumbres del mundo. Haced un cambio aquí, y ved si esta Navidad se pueden ver miles de dólares fluyendo en la tesorería, para que el almacén de Dios no se vacíe.

Podéis no ser recompensados en la tierra, pero lo seréis en la vida futura, y en forma abundante. Que aquellos que han planeado por mucho tiempo para sí mismos, que ahora comiencen a planificar para la causa de Dios, y tendrán ciertamente sabiduría adicional. Que la conciencia sea iluminada, y el amor de la verdad y de Cristo tome el lugar de los pensamientos idólatras y del amor egoísta.

¿No os levantaréis, mis hermanas y hermanos cristianos, y no habréis de ceñiros para cumplir vuestro deber en el temor de Dios, y no ordenaréis este asunto de modo que, en vez de carecer de interés, rebose de placer inocente y lleve la señal del cielo? Sé que la clase más pobre responderá a esta sugerencia. Los más ricos también debieran manifestar interés y dar regalos y ofrendas proporcionales a los recursos que Dios les confió. ¡Ojalá que en los libros del cielo se hagan anotaciones acerca de la Navidad cual nunca se las vio, por causa de los donativos que se ofrezcan para sostener la obra de Dios y el fortalecimiento de su reino!- Review and Herald, 9 de diciembre, 1884 (porciones de este artículo aparecen en El hogar cristiano, pp. 434-439).


Regalos navideños

Se acerca la época de las fiestas con su intercambio de regalos, y tanto los jóvenes como los adultos consideran atentamente qué pueden dar a sus amigos en señal de afectuoso recuerdo. Por insignificantes que sean los regalos, es agradable recibirlos de aquellos a quienes amamos. Constituyen una demostración de que no nos han olvidado, y parecen estrechar un poco más los lazos que nos unen con ellos.

Hermanos y hermanas, mientras estáis pensando en los regalos que queréis ofreceros unos a otros, quisiera haceros recordar a nuestro Amigo celestial, que no olvidéis lo que él nos pide. ¿No le agradará nuestra demostración de que no le hemos olvidado? Jesús, el Príncipe de vida, lo dio todo para poner la salvación a nuestro alcance... Hasta sufrió la muere, para poder darnos la vida eterna.

Mediante Cristo es como recibimos toda bendición... ¿No compartirá nuestro Benefactor celestial las pruebas de nuestra gratitud y amor? Venid, hermanos y hermanas, con vuestros hijos, aun con los niños de brazos, y traed vuestras ofrendas a Dios de acuerdo con lo que podáis dar. Hónrenle vuestros corazones con melodías y alábenle vuestros labios. Regocijémonos de que nuestro Salvador vive para interceder por nosotros en la presencia de Jehová. Como pueblo nos hemos deslizado de Dios; regresemos a Él, y Él regresará a nosotros, y sanará todos nuestros deslices. Que, en la próxima Navidad y las fiestas del nuevo año, no sólo demos una ofrenda a Dios de nuestros recursos, sino que nos entreguemos a Él sin reservas, como un sacrificio viviente.

Aunque exhorto a todos en su deber de primero traer sus ofrendas a Dios, no condeno por completo la práctica de hacer regalos de Navidad y Año Nuevo a nuestros amigos. Está bien que nos otorguemos unos a otros pruebas de cariño y aprecio con tal que no olvidemos a Dios, nuestro mejor Amigo. Debemos hacer regalos que sean de verdadero beneficio para quienes los reciban. Yo recomendaría libros que ayuden a comprender la Palabra de Dios o que acrecienten nuestro amor por sus preceptos. Proveamos algo que leer para las largas veladas del invierno…

Necesitamos pensar más en Dios y menos en nosotros mismos. Si pensamos sólo en Él tan seguido como tengamos evidencia de su cuidado por nosotros, lo mantendremos siempre en nuestros pensamientos, y nos deleitaremos en hablar de Él y alabarlo. Hablamos de las cosas temporales porque tenemos interés en ellas.

Hablamos de nuestros amigos porque los amamos; nuestros gozos y lamentos están unidos a los de ellos. Todavía tenemos razones infinitamente más grandes para amar a Dios que para amar a nuestros amigos terrenales; recibimos más de Él que de cualquier otro amigo, y debe ser la cosa más natural del mundo hacer de Dios lo primero en todos nuestros pensamientos, hablar de su bondad y contar de su poder, y responder a su amor mediante nuestras ofrendas y regalos voluntarios para su causa.— Review and Herald, 26 de diciembre de 1882.


Desviados del verdadero objetivo

Nuestros hijos han sido educados para esperar regalos de padres y amigos en Navidad. La Navidad se celebra para conmemorar el nacimiento de Cristo. Si la celebramos sólo buscando dar placer a nuestros hijos y unos a otros, nuestras ofrendas se desvían de su verdadero objetivo. Debemos traer nuestras ofrendas de agradecimiento al Señor, dejando nuestros regalos a los pies de quien ha abierto los tesoros del cielo para nosotros.

El enemigo planea que las mentes y corazones de los seres humanos sean desviados de Dios y su causa, para alabarse y honrarse unos a otros. Dios ha sido dejado fuera de la cuestión, y deshonrado positivamente. La Navidad ha sido hecha un día de fiesta, glotonería, indulgencia egoísta.

Ahora bien, que cada familia considere este asunto con todo su peso. Que los padres lo pongan en todo su maravilloso significado ante sus hijos y amigos, y digan: “Este año no gastaremos dinero en regalos para nosotros mismos, sino que honraremos y glorificaremos a Dios. Testificaremos de nuestra gratitud a Él, quien dio a su Hijo para morir como nuestro sacrificio, para que podamos tener el regalo de la vida eterna”. Que mostremos que apreciamos este regalo, y que respondamos tanto como esté en nuestras posibilidades con ofrendas de gratitud. Que celebremos la Navidad recordando a Dios en lugar de a nuestros amigos y familiares con regalos que no necesitan.


La recompensa de la abnegación


¿No reconocerá Dios las ofrendas entregadas de esa forma? ¿No bendecirá a los pequeños que traen algo de ofrenda por sí mismos al Maestro? ¡Por cierto que lo hará! ¿No es ésta una oportunidad muy preciosa para educar a vuestros hijos en la obra de abnegación por causa de Jesús? Contad a los niños del gran campo misionero y habladles del amor de Cristo, del gran sacrificio que hizo porque nos ama y desea que tengamos un hogar con Él en su reino. Vino a nuestro mundo para bendecirlo con su divina presencia, para traer paz, luz y gozo. Pero el mundo no lo recibió e hizo morir al Príncipe de la Vida. Su muerte fue para poner los tesoros del cielo al alcance de todo el que crea en Jesús.

Haced claro este tema glorioso ante vuestros hijos, y mientras sus corazones jóvenes se extienden con amor hacia Dios, dejadlos que presenten sus pequeñas ofrendas para que realicen su parte en el envío de la preciosa luz de la verdad a otros. Así los niños pueden llegar a ser pequeños misioneros para el Maestro. Sus pequeñas ofrendas, al ingresar en la tesorería como muchos riachos pequeños, pueden engrosar el canal de un río que refrescará muchas almas que están sedientas por la verdad de Dios; e incluso que estos niños puedan ver algunas almas salvadas en el reino de Dios como resultado de su abnegación.- Review and Herald Extra, 11 de diciembre, 1888.


Las fiestas

Nos acercamos rápidamente a la época de las fiestas, y la conciencia de muchos se está cuestionando ahora qué curso tomarán que sea agradable a la vista de Dios. Para el mundo, las fiestas se emplean en la frivolidad y la extravagancia, la glotonería y la exhibición. En esta época, prevalece la costumbre de dar y recibir regalos. Y no es una carga pequeña para la mente saber cómo distribuir estos regalos entre los amigos para que nadie se sienta menos. Es un hecho que muchas de las envidias y celos se crean por esta costumbre de dar regalos.

En ocasión de las próximas fiestas de Navidad y Año Nuevo se desperdiciarán miles de dólares en placeres inútiles; pero es privilegio nuestro apartarnos de las costumbres y prácticas de esta época de degeneración; y en vez de gastar recursos, simplemente para satisfacer el apetito, y comprar inútiles adornos o prendas de vestir, podemos hacer de las próximas fiestas una acción de honrar y glorificar a Dios.

Aconsejamos a todos nuestros hermanos y hermanas que hagan una reforma decidida en relación con estos días festivos. Quienes aprecien el don del querido Hijo de Dios, el de salvarlos de la ruina, tienen ahora una oportunidad favorable para dar pruebas tangibles de su agradecimiento al dar a Dios sus ofrendas de gratitud. Que los jóvenes y adultos dejen a un lado sus mitos como ofrendas de sacrificio a Dios. Si diéramos a la causa de nuestro Redentor la mitad de lo que hayamos empleado en nuestros amigos, haríamos mucho bien y recibiríamos una bendición por dar.


Seguid el ejemplo de Cristo


Busquemos representar fielmente a Cristo en los próximos días festivos imitando su ejemplo cuando él iba haciendo bien. Es imposible gozar de la aprobación de Dios mientras vivimos para el yo. Como cristianos que profesamos una fe viviente en el pronto regreso del Hijo del Hombre, guardando todos los mandamientos de Dios, hagamos un esfuerzo ferviente para estar más cerca de Dios mediante Jesucristo y hacer un pacto de sacrificio con Él. En nuestros principios de acción, debemos elevarnos por encima de las costumbres y modas del mundo. Cristo vino al mundo para elevar las mentes de los hombres al nivel de la divinidad, y para llevarlos a simpatizar con la mente de Dios.

Como toda bendición que gozamos nos llega por la condescendencia, humillación y sacrificio de Jesucristo, debemos rendirle nuestros mejores dones por encima de todo sin negarnos a nosotros mismos. El sacrificio infinito que Cristo ha hecho para librarnos de la culpa y la miseria del pecado debiera obrar en cada corazón un espíritu de gratitud y abnegación como no lo manifiesta el mundo. Cristo, el regalo de Dios al hombre llenó todo el cielo de asombro, e inspiró con su nacimiento la canción angélica “Gloria de Dios en lo alto, y en la tierra paz, buena voluntad hacia los hombres”.

El día de Navidad, recordativo precioso del sacrificio hecho en favor del hombre, no debe ser empleado en la glotonería y la complacencia egoísta, exaltando así a la criatura por sobre el Creador. Que quienes somos participantes de esta gran salvación mostremos que tenemos algo de aprecio por el don, entregando a Dios nuestras ofrendas de gratitud. Si fuéramos menos indulgentes en fiestas y diversiones en estas ocasiones, y en lugar de eso hiciésemos de ellas el medio para beneficiar a la humanidad, entenderíamos mejor la mente de Dios. Es placentero y gratificante intercambiar regalos con nuestros amigos, pero ¿no hay un objetivo más glorioso y noble para dar nuestros medios, y así hacer bien al arrojar luz sobre la senda de otros?
Regalos sugerentes

Son muchos los que no tienen libros ni publicaciones relativas a la verdad presente. Representan, sin embargo, un importante renglón en el cual se puede invertir dinero. Son muchos los pequeñuelos a quienes se debieran proveer buenas lecturas. The Sunshine Series [Serie Sol], Golden Grains Series [Serie Granos dorados], Poem [Poema], Sabbath Readings [Lecturas para el sábado] [Nota: se hace referencia en este artículo a publicaciones en circulación y proyectos de edificación. Como los principios establecidos que se presentan en esta relación son aplicables actualmente, se dejan las referencias específicas en este artículo al duplicarlo], etc., son todos libros preciosos, y pueden introducirse con seguridad en cada familia. Las pequeñas sumas que suelen gastarse en caramelos y juguetes inútiles pueden guardarse para tener con qué comprar tales libros.

Los niños necesitan lectura apropiada que los divierta y recree, sin desmoralizar la mente ni cansar el cuerpo. Si se les enseña a aficionarse a lo romántico y a los cuentos que aparecen en los periódicos, los libros y revistas instructivos les desagradarán. La mayoría de los niños y los jóvenes quieren tener cosas que leer; y si otros no las seleccionan para ellos, se encargarán de hacerlo. En cualquier parte pueden hallar lecturas que pueden arruinarlos, y pronto se aficionan a ellas; pero si se les proporcionan lecturas buenas y puras, cultivarán el gusto por ellas.

Deben hacerse esfuerzos especiales para excluir de nuestros hogares esa clase de literatura que no tenga una influencia benéfica sobre nuestros hijos. Muchas veces me ha dolido encontrar sobre las mesas o las bibliotecas de los observadores del sábado, periódicos y libros llenos de romanticismo, los cuales leían sus hijos atentamente con ansiedad.

Están aquellos que profesan ser hermanos que no reciben la Revista Adventista, Signs [Señales de los tiempos], Instructor [El instructor de los jóvenes], o Good Health [Buena salud], pero reciben uno o más periódicos seculares. Sus hijos están interesados profundamente en la lectura de historias ficticias y de amor que se encuentran en esos periódicos, y que su padre puede pagar, aunque se queja de que no puede pagar por nuestros periódicos y publicaciones sobre la verdad presente. Y de esa forma los padres están educando el gusto de sus hijos para devorar codiciosamente las historias enfermizas y sensacionales que se encuentran en las columnas de los periódicos. Toda esa lectura es veneno; dejan una mancha sobre el alma y alienta el amor por la lectura barata que socavará la moral y arruinará el alma.

Los padres deben velar sobre sus hijos, enseñarles a cultivar una imaginación pura y a rehuir como a un leproso las escenas de amor enfermizo que se presentan en los periódicos. Haya en vuestras mesas y bibliotecas publicaciones que traten temas morales y religiosos, a fin de que vuestros hijos puedan cultivar el gusto por la lectura de carácter elevado. Que aquellos que desean hacer regalos valiosos a sus hijos, nietos, sobrinos y sobrinas, consigan para ellos los libros para niños mencionados anteriormente. Para los jóvenes, Life of Joseph Bates [La vida de José Bates] es un tesoro, también los tres tomos de Spirit of Prophecy [Espíritu de Profecía]. Estos tomos debieran colocarse en toda familia en la tierra. Dios está dando luz del cielo, y ni una sola familia debiera quedar privada de ella. Sean los regalos que ofrezcáis de tal índole que derramen rayos de luz sobre la senda que conduce al cielo.


Ofrendas consagradas a Dios

Antiguamente los hijos de Israel tenían la orden de observar tres fiestas anuales cada año: La pascua, la fiesta de las cabañas y la fiesta de las semanas. El Señor dio instrucciones para que en estas ocasiones sus regalos y ofrendas sean consagrados a Él, y nadie debía presentarse ante Él con las manos vacías. Pero en nuestros días se ha convertido en moda observar estas ocasiones festivas en una forma que aparta la mente de Dios en lugar de dar gloria a su Nombre. Aquellos a quienes Dios ha bendecido con prosperidad deben reconocer al Dador y sentir que cuanto más se les ha dado, más se les requerirá.

Nuestras fiestas se han desviado de su intención original. Se prodigan regalos unos a otros, y la alabanza que debe darse a Dios, a quien le pertenecen todas las cosas, se otorga a los pobres mortales.

Nuestras casas de adoración en Oakland y Battle Creek están bajo la presión de la deuda. El Tabernáculo Dime nos pertenece a todos; todos debiéramos tener un interés especial en él.

Con el propósito de acomodar a los estudiantes del Colegio, los pacientes del sanatorio, los que trabajan en las oficinas, y la gran cantidad de adoradores que vienen constantemente de otros lugares, fue una necesidad real la construcción de una casa de adoración espaciosa. Sobre quienes están en Battle Creek descansan grandes responsabilidades, y también sobre aquellos cuyos brazos deben ser levantados para sostener estos intereses en el mismo corazón de la obra. En ninguna parte del mundo hay un campo de batalla por la verdad y la reforma como éste. Aquí hay grandes intereses involucrados. La escuela sabática y el colegio están educando a la juventud y determinando el futuro destino de las almas. Hay aquí una necesidad continua de idear medios y formas para el avance de la verdad y la conversión de las almas. Nuestro pueblo no está ni la mitad de despierto a las demandas de los tiempos. La voz de la Providencia llama a todos lo que tienen el amor de Dios en sus corazones a levantarse para esta gran emergencia. Nunca hubo un tiempo cuando había tanto en juego como hoy. Nunca hubo una época en la cual se demandara gran energía y abnegación del pueblo que guarda los mandamientos de Dios.


Un árbol de Navidad


Ya se acerca el fin de otro año, y ¿no haremos de estos días festivos oportunidades en las cuales llevar nuestras ofrendas a Dios? No puedo decir sacrificios, porque estaremos sólo rindiendo a Dios lo que ya le pertenece, y que sólo nos lo ha confiado a nosotros hasta que nos lo pida.

Agradaría mucho a Dios que cada iglesia tuviese un árbol de Navidad del cual colgasen ofrendas, grandes y pequeñas, para esas casas de culto. Nos han llegado cartas en las cuales se preguntaba: ¿Tendremos un árbol de Navidad? ¿No seremos en tal caso como el mundo? Contestamos: Podéis obrar como lo hace el mundo, si estáis dispuestos a ello, o actuar en forma tan diferente como sea posible de la seguida por el mundo. El elegir un árbol fragante y colocarlo en nuestras iglesias no entraña pecado, sino que éste estriba en el motivo que hace obrar y en el uso que se dé a los regalos puestos en el árbol.

El árbol puede ser tan alto y sus ramas tan extensas como convenga a la ocasión, con tal que sus ramas estén cargadas con los frutos de oro y plata de vuestra beneficencia y los ofrezcáis a Dios como regalo de Navidad. Sean vuestros donativos santificados por la oración y que el fruto de este árbol sea consagrado para eliminar las deudas de nuestras casas de adoración en Battle Creek, Michigan, y Oakland, California.

Una palabra al sabio es suficiente.- Review and Herald, 11 de diciembre, 1879.


Un árbol de Año Nuevo

Al terminar el largo viaje que me trajo del este, llegué a casa a tiempo para pasar la víspera de Año Nuevo en Healdsburg. El salón de actos del colegio había sido preparado para una reunión de la escuela sabática. Se habían ordenado con buen gusto guirnaldas de ciprés, hojas otoñales, ramas de coníferas y flores. Una gran campana formada con ramas de pino colgaba del arco de entrada al salón. El árbol estaba bien cargado de donativos, que iban a emplearse para beneficio de los pobres y para contribuir a la compra de una campana. Excepto por unos pocos ejemplos, los nombres de los donantes no aparecían, sino que se leían textos bíblicos apropiados y lemas cuando los regalos se sacaban del árbol. En esa ocasión nada se dijo ni se hizo que hubiese de cargar la conciencia de nadie.

Algunos me dijeron: "Hermana White, ¿qué piensa Vd. de esto? ¿Concuerda con nuestra fe?" Les contesto: "Concuerda con mi fe". En Healdsburg, San Francisco, y Oakland, hay muchas cosas para atraer a nuestros hijos; se gastan grandes sumas cada año para comprar regalos para los amigos en Navidad y Año Nuevo. Estos regalos no son generalmente satisfactorios, porque muchos reciben regalos que no necesitan, cuando les gustaría tener alguna otra cosa; algunos reciben el mismo objeto de diferentes personas, y otros no reciben nada.


Fiestas interesantes

Nos hemos esforzado en serio por hacer que las fiestas fueran tan interesantes como se pudiera para los jóvenes y los niños mientras cambiábamos ese orden de cosas. Nuestro fin era mantenerlos alejados de las escenas de diversión entre incrédulos. En lugar de seguir una costumbre egoísta y dar a aquellos de quienes esperaríamos recibir un presente, hagamos nuestras ofrendas al Señor. Este plan resultó exitoso en muchas de nuestras iglesias, y fue un éxito en esta ocasión, las donaciones ascendieron a 138 dólares. Y así el nuevo año se inició con ofrendas para el Dador de todos nuestros favores y bendiciones.

He pensado que mientras contenemos a nuestros hijos de los placeres del mundo que tengan una tendencia a la corrupción y a la perversión, debemos proveerles recreación inocente para conducirlos por senderos placenteros donde no hay ningún peligro. Ningún hijo de Dios necesita tener una experiencia triste o deplorable. Los mandamientos de Dios y las promesas divinas lo demuestran. Los caminos de la sabiduría son "caminos deleitosos, y todas sus veredas paz". Los placeres mundanos privan del uso de la razón, y por un momento de gozo, muchos sacrifican la amistad del cielo, con la paz, el amor y el gozo que otorga. Pero estos objetos de deleite elegidos pronto producen disgusto e insatisfacción.


Los atractivos de la vida cristiana

Necesitamos hacer todo lo que esté de nuestra parte para ganar almas mediante la presentación de los atractivos de la vida cristiana. Nuestro Dios ama lo bello. Podría haber revestido la tierra de castaño y gris, y los árboles de un ropaje triste en lugar del vivo follaje verde; pero deseaba que sus hijos fueran felices. Cada hoja, cada capullo y flor que se abren, son una prueba de su tierno amor; y debiéramos proponernos manifestar a otros este maravilloso amor expresado en sus obras creadas.

Dios desearía que todo hogar y toda iglesia ejercieran poder de atracción para apartar a los niños de los placeres seductores del mundo y de relacionarse con aquellos cuya influencia es de tendencia corruptora. Estudiad para ganar a los jóvenes para Jesús. Impresionad sus mentes con la misericordia y la bondad de Dios al permitirles, pecadores como son, disfrutar de las ventajas, la gloria y la honra de ser hijos e hijas del Altísimo. ¡Qué pensamiento más extraordinario, qué condescendencia inaudita, qué asombroso amor, que los hombres finitos puedan ser aliados del Omnipotente! "A los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios". "Amados, ahora somos hijos de Dios". ¿Puede alguna honra mundanal igualarse a esto?

Representemos la vida cristiana como realmente es; hagamos que el camino sea alegre, invitador, interesante. Podremos hacerlo si lo deseamos. Podemos llenar nuestra mente con cuadros vívidos de las cosas espirituales y eternas, y al hacerlo así contribuir a que sean una realidad para otras mentes. La fe contempla a Jesús que permanece como nuestro Mediador a la diestra de Dios. La fe contempla las mansiones que ha ido a preparar para los que lo aman. La fe ve el manto y la corona preparados para el vencedor. La fe oye los cantos de los redimidos, y acerca las glorias eternas. Debemos acercarnos a Jesús en amorosa obediencia, si queremos ver al rey en su hermosura.- Review and Herald, 29 de enero, 1884.




Fuente: Centro de Investigacion White. Universidad Adventista del Plata, Argentina.
Autor: Elena G. de White. Los adventistas creemos que ejerció el don bíblico de profecía durante más de setenta años de ministerio público.
Nota: * Documento elaborado por el White State, en Septiembre de 1962 y revisado en diciembre de 1989; bajo el titulo "Declaraciones de Elena G. de White en relación con la observancia de la Navidad y los regalos de la fiesta". Editor


- Articulo originalmente publicado el lunes 24 de diciembre de 2007. Editor







26 comentarios:

  1. Moros dijo...

    Es de gran bendición y ayuda para cada cristiano lo publicado en este articulo, se escogió con mucho cuidado y responsabilidad los comentarios aquí publicados que dejan claridad en cuanto ala aptitud que debemos seguir con las celebraciones y todo lo relacionado con la navidad
    Dios los bendiga
    29 de diciembre de 2008 10:01

    Comentario originalmente publicado el lunes 24 de diciembre de 2007. Editor

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  2. EN LA BIBLIA LA CENA DEL SEÑOR ES LA UNICA FORMA DE RECORDARLO.LOS APOSTOLES NO CELEBRARON NAVIDAD.

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  3. Muchas de las fiestas que son populares en el mundo hoy, aun entre aquellas que se llaman cristianas (NAVIDAD), tienden al mismo fin que perseguían las de los paganos. Son, en verdad, pocas las diversiones que Satanás no aprovecha para destruir las almas. No pudiendo resistir la tentación de participar de fiestas idólatras y del vino que nublaba sus mentes. Por qué participar si bien sabemos que la NAVIDAD es una fiesta de invención humana, como adventistas seamos sensatos y no nos dejemos arrastrar por el mundo

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  4. si bien la navidad, puede tener connotación pagana, aquella persona que recuerda como siempre debe serlo, especialmente en navidad,el nacimiento del Mesias, Dios hecho hombre,el que se rebajó por nosotros, y murió en la cruz para que todo aquel que le entrega la vida sea salvo,(hech.4:12;rom.5:8;s.jn.3:16;s.mat.11:28...)ahí tiene valor la navidad!!!y como dice la sierva del Señor,los regalos tienen que ser ofrendas de gratitud que sea de ayuda para la Iglesia y los pobres, de esa forma mostraremos que Cristo vive en nosotros, entonces muchos de los incrédulos serán tocados por el Espíritu Santo. FELIZ NAVIDAD PARA TODOS UDS. UNIDOS EN LA BENDITA ESPERANZA BENDICIONES!!!!!!!! Oscar

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  5. JESUS NO NACIO EL 25 DE DICIEMBRE
    NO NOS DEJEMOS LLEVAR POR LAS FIESTAS QUE HACEN LAS DEMAS PERSONA
    ________________________________________
    Aunque Papa Noel acapare todo el protagonismo, todavía están los villancicos, las postales, y hasta la Lotería que nos recuerdan que el motivo de la fiesta de la Navidad es el nacimiento de Jesús. Pero no ocurrió así. El Emperador Constantino El Grande, hace unos 1700 años, , creyó conveniente hacer coincidir el nacimiento de Cristo con la fiesta pagana más multitudinaria y popular del Imperio Romano, el Festival de la Saturnalia, que celebraba el nacimiento de un "nuevo" Sol. Las Navidades del siglo XXI se van pareciendo cada vez más a aquellas bacanales romanas.




    La celebración más antigua y universal siempre ha estado centrada en el solsticio de invierno, un término astronómico que se refiere a la posición del sol. A mediados de diciembre, los días son muy cortos (en el Hemisferio Norte) y, después del solsticio, empiezan a alargarse de nuevo. En la antigüedad, imaginaban que el sol se hacía viejo, hasta morir, y que después nacía un niño Sol.

    En el antiguo Imperio Romano, la fiesta del solsticio era el acontecimiento social más importante del año y se llamaba Festival de Saturnalia en honor a Saturno, el dios de la agricultura y las cosechas. El Sol Invencible (Sol Invictis) era otro de los dioses favoritos, cuyo nacimiento se celebraba el 25 de diciembre.

    Cuando las tareas en el campo se terminaban y llegaba la noche más larga, los romanos se relajaban, colgaban la toga en el armario, se vestían de forma informal y se olvidaban por unos días de las reglas que les oprimían durante el resto del año. Todo empezaba en el templo de Saturno, con un estupendo banquete (lectisternium) y al grito multitudinario de “Io, Saturnalia”.

    El poeta Catullus (84 a.C-54 a.C) decía que eran “los mejores días” y Séneca El Joven (4 a.C-65 d.C) que “toda Roma se volvía loca” durante las fiestas: “La multitud se deja llevar por los placeres”, escribió.

    Pero, como ocurre ahora con la Navidad, también había quien no quería ni oír hablar del tema: Plinio el Joven (63-113) cuenta que se aislaba en unas habitaciones de su Villa Laurentina: “Especialmente durante la Saturnalia, cuando el resto de la casa está ruidosa por la licencia de las fiestas y los gritos de festividad. De esta forma, no obstaculizo los juegos de mi gente y ellos no me molestan en mis estudios”. Cicerón (106 a.C-43 d.C) también se refugiaba en su casa de campo.

    Intercambio de regalos

    Los romanos salían a la calle a bailar y cantar con guirnaldas en el pelo, portando velas encendidas en largas procesiones. La Saturnalia era una ocasión para visitar a los amigos y parientes e intercambiar regalos.
    Lo tradicional era regalar fruta, nueces, velas de cera de abeja y pequeñas figuritas hechas de terracota (figurines, abajo en la foto).



    Quizás lo más curioso era el intercambio de roles: los esclavos actuaban como amos y los amos como esclavos. Incluso se les dejaba usar las ropas de su señor. Ese trato era temporal, por supuesto. Petronio (396-455) hablaba de un esclavo imprudente que preguntó en algún momento del año si ya era diciembre.

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  6. Los hijos también invertían los papeles con sus padres y pasaban a ser los jefes de la casa. Además, cada familia tenía que elegir un Rey de la Saturnalia, o Señor del Desgobierno, que podía ser un niño. Ese “rey de mentira” presidía las fiestas, y se le tenía que hacer caso, por muy extravagantes y absurdas que fuesen sus órdenes.

    Excesos con la comida y bebida

    Se cerraban las escuelas, los tribunales y las tiendas, se paraban las guerras, se liberaba a los esclavos, y los romanos cometían todo tipo de excesos con la bebida y la comida.

    Era la fiesta de la libertad y la desinhibición, y se organizaban juegos, bacanales, bailes de máscaras y espectáculos desenfrenados que estaban prohibidos el resto del año. Los cristianos utilizaban el término saturnalia cuando querían decir orgía.

    Las fiestas de Saturnalia comenzaban el 17 de diciembre y su duración varió a lo largo de los años. Cada vez era más larga, como ocurre ahora con la Navidad. Al principio, era un día. A finales del siglo I, duraban una semana. Hubo intentos de acortar las fiestas por parte del Emperador Augusto, pero también hubo quien propuso que se alargaran hasta finales de enero.

    El nacimiento del Sol Invencible

    Al final de la Saturnalia, el 25 de diciembre, se celebraba el nacimiento del Sol —Natalis Solis Invictis (nacimiento del sol invencible)— personificado en el dios Mitra. Aunque el culto a Mitra tenía orígenes persas, se convirtió en la religión dominante en Roma, especialmente entre los soldados.

    Después del día 25, empezaba el festival de Sigillaria, dedicado, sobre todo, a hacer regalos a los niños: anillos, muñecos de terracota, sellos, tablas de escritura, dados, pequeños objetos, monedas, y, ¡bolsas llenas de canicas! Hay muchos bajorrelieves y documentos que reflejan a los niños romanos jugando a las canicas durante la Saturnalia.

    Durante estos días, se decoraban las casas con plantas verdes, se encendían velas para celebrar la vuelta de la luz, y se colgaban figuras de los árboles. Pero no metían árboles dentro de casa. Los romanos sólo adornaban los que estaban plantados en la tierra. La tradición del árbol de Navidad tiene sus orígenes en el siglo XVI.

    Cristianismo legalizado

    Hacia la época del Emperador Constantino I (272-337), el cristianismo había avanzado muy poco y Roma era predominantemente pagana. El mitraísmo era la religión dominante y el cristianismo era ilegal. Pero Constantino I cambió las cosas después de tener una visión, antes de una batalla, en el año 312. Se dedicó a favorecer el cristianismo, sin dejar de rendir culto a los dioses paganos de Roma.

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  7. Por ejemplo, uno de los dioses romanos más populares era el Deus Sol Invictus, y los romanos lo adoraban un día a la semana, el Dies Solis (como en inglés, “sunday" = "día del sol”). Constantino, que era sumo sacerdote en el culto a Sol Invictus, decretó que ese día fuese también jornada de descanso y adoración para la los cristianos.

    En el año 321, Constantino legalizó el cristianismo, y declaró que el día del “nacimiento del sol invencible”, que se celebraba el 25 de diciembre, debía ser considerado como una nueva fiesta cristiana para celebrar el nacimiento de Cristo. Con estas tácticas, no se alteraba el calendario romano, y las tradiciones paganas se fueron adaptando al cristianismo.

    En el 350, el papa Julio I reconoció oficialmente el 25 de diciembre como la Fiesta de la Natividad.

    Distintas opiniones

    La Navidad llegó a Egipto hacia el año 432, y a Inglaterra al final del siglo VI. Alcanzó los países nórdicos a finales del siglo VIII.

    En la actualidad, los cristianos occidentales lo celebran el 25 de diciembre pero los ortodoxos lo hacen el 6 de enero, basándose en las referencias de un académico griego, Clemente de Alejandría, que a su vez escribió sobre otro maestro griego, Basillides, que dijo que Jesucristo nació el 6 de enero. Clemente se refiere a la Fiesta de la Epifanía, que en España se celebra como el Día de los Reyes Magos.

    Los primeros estudiosos cristianos, como el teólogo Orígenes (185-253), condenaban la celebración del nacimiento de Cristo “como si fuese un faraón”. Decía que sólo se festejaba el nacimiento de los pecadores y no de los santos. Hoy, algunos grupos fundamentalistas, como los testigos de Jehová, no celebran la Navidad, por su origen pagano. Tampoco los cumpleaños, dicho sea de paso.

    ¿Cuándo nació Jesucristo?

    Parece bastante claro que Jesucristo no nació en diciembre. Es muy improbable que los pastores durmiesen con sus ovejas a la intemperie en diciembre, cuando las temperaturas en Judea caían hasta bajo cero y era época de lluvias.



    Se ha especulado con muchas fechas: el 16 de mayo, el 9 o 20 de abril, el 29 de marzo,…pero es algo imposible de averiguar con certeza. Hay gente dedicada a investigar la Biblia, como los de ASK (Associates for Scriptural Knowledge), de Wisconsin. Una de sus últimos estudios asegura que la Estrella de Belén que guió a los tres Reyes Magos —probablemente, una conjunción de Venus y Júpiter— ocurrió el 17 de junio del año 2 a.C. Para entonces, Jesús debía tener entre 0 y 2 años. Así que, según esta aproximación, Jesús pudo haber nacido en algún momento entre los años 4 a.C. y 2 a.C.

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  8. MIS APRECIABLES LECTORES DE HOY DIA, TANTO EL FESTEJO DE LA NAVIDAD COMO EL SER INDIFERENTE HACIA ELLA ES UNA DECISION EN PODER DE CADA INDIVIDUO . LOS QUE LA APOYEN Y CIERREN SUS OJOS A SU RELACION CON LAS FIESTAS PAGANAS QUE LO DISFRUTEN Y ESO LES HAGA LLEGAR A LA NUEVA JERUSALEN Y LA MINORIA QUE NOS ALEJAMOS DE ESA FESTIVIDAD NO LA IMPONGAMOS POR QUE NI DIOS JEHOVA SE METE CON EL LIBRE ALBELDRIO DEL SER HUMANO QUIEN SERIAMOS NOSOTROS PARA HACERLO SOLO ENSEÑALO A TUS SERES QUERIDOS Y QUIEN LE INTERESE TU CONOCIMIENTO PERO NO QUIERAS QUE CREAN LO QUE TU Y YO......DIOS NOS GUARDE CON SU SANTO ESPIRITU EN LA SANTA ESPERANZA DE SU SEGUNDA VENIDA.

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  9. Muy interesante los anteriores comentarios sobre las connotaciones paganas de la fiesta de Navidad, pero el tema es irse a los extremos y realmente perdemos aun la referencia de las recomendaciones inspiradas.

    Si tomáramos a Jesús como nuestro ejemplo, el se sentó en fiestas con lo mas bajo o detestado de la sociedad de esos tiempos (prostitutas, ladrones, abusadores, etc). Participo de casamientos, que basta recordar que no eran de unas horas sino de varios días y cuando falto vino hizo un milagro "devolviendo" la alegría a todos los que lo rodeaban...

    ...todo eso rodeado de elementos paganos por doquier. Pero el EQUILIBRIO tan detestados por fanáticos conservadores o liberales NO le permitió pecar. O alguien tiene duda de ello!!!

    Sigamos el ejemplo de Jesús y las recomendaciones del Espíritu de Profecías y dejémonos de "buscarle la quinta pata al gato".

    "Busquemos representar fielmente a Cristo en los próximos días festivos imitando su ejemplo cuando él iba haciendo bien. Es imposible gozar de la aprobación de Dios mientras vivimos para el yo. Como cristianos que profesamos una fe viviente en el pronto regreso del Hijo del Hombre, guardando todos los mandamientos de Dios, hagamos un esfuerzo ferviente para estar más cerca de Dios mediante Jesucristo y hacer un pacto de sacrificio con Él. En nuestros principios de acción, debemos elevarnos por encima de las costumbres y modas del mundo. Cristo vino al mundo para elevar las mentes de los hombres al nivel de la divinidad, y para llevarlos a simpatizar con la mente de Dios".

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  10. ME ENCANTO MUCHO ESTA LECTURA, APRENDI MUCHO MAS Y ENCONTRE MUCHAS COSAS DIFERENTES A LO QUE YO PENSABA... E.Y.T.U

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  11. El espiritu de profecia es la luz menor y La luz mayor la BIBLIA asi que dejemos que la luz mayor esclaresca a la luz menor.... si quieren mas informacion mi correo es piterqh@hotmail.com
    Jeremias 10:2-8
    2 Así dijo Jehová: No aprendáis el camino de las naciones, ni de las señales del cielo tengáis temor, aunque las naciones las teman.

    3 Porque las costumbres de los pueblos son vanidad; porque leño del bosque cortaron, obra de manos de artífice con buril.

    4 Con plata y oro lo adornan; con clavos y martillo lo afirman para que no se mueva.

    5 Derechos están como palmera, y no hablan; son llevados, porque no pueden andar. No tengáis temor de ellos, porque ni pueden hacer mal, ni para hacer bien tienen poder.

    6 No hay semejante a ti, oh Jehová; grande eres tú, y grande tu nombre en poderío.

    7 ¿Quién no te temerá, oh Rey de las naciones?(A) Porque a ti es debido el temor; porque entre todos los sabios de las naciones y en todos sus reinos, no hay semejante a ti.

    8 Todos se infatuarán y entontecerán. Enseñanza de vanidades es el leño.

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  12. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  13. MUY A MENUDO LA GENTE PERJUICIOSA NO SE DELEITA EN LA INVESTIGACIÓN Y LECTURA RESPONSABLE, SON DE MENTE ANGOSTA Y SE LIMITAN A EXPRESARSE SOLO SEGÚN SUS PERSPECTIVAS PERSONALES... LO EXPUESTO AQUI ES MUY SABIO. ESTE ESCRITO SOBRE LA NAVIDAD SE LO DÍO A LA HNA WITHE EL MISMO DIOS QUE LE REVELÓ EL GÉNESIS A MOISÉS, FUE UNO QUE NO SE EQUIVOCA.
    ¡NO REUSEMOS A LA LUZ MENOR!, ¡NO REUSEMOS A DIOS!
    SOLEMOS PARECER ENEMIGOS DE LA LUZ QUE DIOS NOS DIO PARA NUESTRO PROPIO BENEFICIO. Y ESTO ME APENA MUCHO.
    MARANATHA!
    Att, Teólogo Adv.

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  14. Una palabra podría definir esto en el aspecto cristiano "equilibrio", algo que muchos creen que es pecado, especialmente los fanáticos.

    Gracias a Dios tenemos el "consejo inspirado".

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  15. Sobre el consejo inspirado, equilibrio y no fanatismos de la lectura de los escritos de E.G de White es también para aquellos que se la pasan escribiendo comentarios sobre el logo de Ojo Adventista, sigan el mismo principio ¿o no?

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  16. gracias por aclararnos el verdadero significado de la navidad........bendiciones

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  17. Para los que critican tanto, ¿ya leyeron el documento?. Por eso nuestra iglesia está tan llena de gente ignorante; por Dios, pidan dirección del Espíritu Santo para ser sensatos y entender lo que la palabra de Dios dice, por favor hermanos orgullosos, acepten la verdad, no intenten montar en otros cargas que aún ustedes mismos no quieren cargar, cargas de las cuales están astiados, la vida cristiana es más que pelear por si se debe aceptar la navidad o no; lean el documento OTRA VEZ y acepten lo que dicen los testimonios, gracias Señor por valerte aun de las ideas de satanás para poder salvar muchas almas; te amo mi Señor...

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    1. el ingnorante eres tu...

      Pr. Andrew university

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  18. Jonas tuc que comentario, agradezco tu equilibrio, pero sabes algo, como que a esos estrechos de la visión le va tocar ir a hacer no solo 5 años de Teología sino Maestría y hasta doctorados en todas sus fases haber si depronto se les van esos chicharrones de la cabeza, estoy seguro que por personas con esos problemas de equilibrio es que Cristo no ha venido por segunda vez...

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  19. lo que es de Dios es 100% puro y santo y no se puede mezclar lo vil con lo santo es PECADO y la navidad como toda festividad inventada por el hombre es carne y no espiritu y el que defiende esas festividades defiende el placer de la carne .Y LA CARNE ES CONTRA EL ESPIRITU

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  20. vivimos en un mundo lleno de cosas buena y malas tenemos que aprender a ser diferentes al mundo aunque no nos podemos hacer oídos sordos a las cosas podemos usar esas cosas para bien como lo dice la HNA WHITE!!! y aun así seremos diferentes al mundo y creo agradaremos la voluntad de DIOS... pensemos que haría Dios en mi lugar??.....

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  21. ¿PORQ" SE PERDIO EL VERDADERO SIGNIFICADO DE LA NAVIDAD??O NACIMIENTO DE JESUCRISTO?ES PORQ" SE REEMPLAZO CON LA VANIDAD,FIESTAS IDOLATRICAS,DEPILFARROS I COMERCIO DE LAS EMPRESAS MONOPOLICAS Q"SE APROVECHAN DEL PUEBLO IGNORANTE I EMPOBRESIDO-LOS RESPONSABLES,ESTAN BIEN IDENTIFICADOS Q"IMPONEN,OBLIGAN SUS COSTUMBRES PAGANAS Y TRADICIONES,ES LA FIESTA DE UNOS POCOS-LOS EMPRESARIOS,BURGUESES I DEMAGOGOS RELIGIOSOS CUCUFATOS;Q"HIPOCRITAMENTE TE DICEN (FELIZ NAVIDAD I PROSPERO AÑO FE3LICIDAD)AUNQ"HAYA SUFRIMIENTO I EXTREMA POBREZA.LA GRAN VERDAD DEL NACIMIENTO DE CRISTO,LA FINALIDEAD,OBJETIVO SUPREMO ES RESCATARNOS O LIBERARNOS DE TODA ESCLAVITUD Q"EXISTE EN ESTA TIERRA:DE LOS ALIADOS RELIGIOSOS FALZOS,POLITIQUEROS TRAIDORES Y EMPRESARIOS LADRONES I ASESINOS DEL PERU I EL MUNDO,Q"NO PERMITEN Q" CRISTO NAZCA EN SUS CORAZONES I VIDAS.LA NAVIDAD DE CRISTO ES EL MEJOR REGALO DEL DIOS VERDADERO PARA TODOS Y ES LAGARANTIA DE Q"DIOS CUMPLE SUS PROMESAS Y JUICIOS.ES DIGNO EJEMLO DE SEGUIR DE LOS SENCILLOS PASTORES DE BELEN,DE LOS 3 SABIOS DEL LEJANO ORIENTE MUY ESTUDIOSOS E INVESTIGADORES DE LA BIBLIA -TENER MUCHO CUIDADO DE NO CAER EN EL PELIGRO,HERROR DE LOS JUDIOS,EL FATAL DESCUIDO DE RECIBIRLO Y DAR LA BIENVENIDA X CULPA DE LOS LIDERES RELIGIOSOS METALIZADOS,AUTORIDADES CORRUPTAS I EMPRESARIOS EXPLOTADORES-ASESINOS Y EL PUEBLO DORMIDO EN SUS COMODIDADES I COSTUMBRES-¡¡ AHORA,ESTAMOS A LAS PUERTAS DE SU SEGUNDA VENIDA;NO DESCUIDEMOS NUESTRA UNICA LIBERACION FINAL!!-Su hno.CANDELARIO-

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  22. La cita de Jeremías está fuera de contexto: no tiene nada que ver con el árbol de navidad y si con la formación de ídolos de árboles de madera. No le quitemos ni le añadamos nada a lo que la palabra de Dios quiere decir. Muchas bendiciones en el año nuevo.

    Edgardo

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    1. tas mas perdido que lunar en espalda de moreno

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  23. Solo hay una Cosa mas para entender Oh pueblo que me presenta Holocausto no grato a mi nombre, muchas veces el pueblo lo hizo. Si realmente practicas tu fe. Ponte de rodillas alaba y adora al senor y el te va decir si realmente es no es agradable La navidad. Dejen Las tradiciones y costumbres mundanas, mas bien por eso no viene aun el Senor....

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  24. La biblia y solo la biblia,estamos ante un Dios Celoso segun la evidencia Biblica bajo ningun concepto aprobaria el participar en festividades paganas.

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